El Arte en las Pandemias

¿Cómo se han representado las epidemias de la Historia según el Arte?

El Covid-19 no será la última epidemia a la que nos enfrentemos, pero tampoco es la primera, eso se puede constatar en los libros de Historia y, por supuesto, el Arte.

Hoy toca hacer un breve recuento de las pandemias tal como las ha atestiguado el Arte.

La peste negra y la edad media

Se cree que esta enfermedad trasmitida por la pulga de la rata, pudo haber devastado la mitad de la población en Europa.

El Triunfo de la Muerte de Pieter Bruegel del siglo XVI, es tal vez la representación más desgarradora que la mortandad en masa puede dejar, la muerte que avanza sin control y arrasa todo a su paso.

Es igual de impactante la representación que hace Arnold Böcklin en su pintura La Peste, en la que vemos a la muerte blandir su guadaña mientras sobrevuela la cuidad montada en un monstruo.

La Tuberculosis del siglo XIX

La tuberculosis es una infección bacteriana que suele atacar los pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. 

Edvard Munch plasmó como nadie los estragos de esta enfermedad en su obra La niña enferma, que no es otra que su propia hermana.

Giacomo Puccini por su parte, plasmó en La Bohème, una de las óperas más importantes de su trayectoria, las experiencias de un grupo de artistas y la amante de uno de ellos que muere presa de esta terrible enfermedad.

La Gripe Española y la Primera Guerra Mundial

Entre los años 1918 y 1919, se produjo la epidemia de gripe más grave que se ha conocido, estimándose que cerca de 40 millones de personas murieron a causa de la pandemia.

Esta enfermedad se llevó a la familia del fundador del expresionismo austriaco Egon Schiele, quien pudo plasmar un momento de felicidad y alegría por un futuro que nunca llegó.

El SIDA del Siglo XX

El conservadurismo de la era Reagan quedó marcado por el estigma y la impotencia generada por la epidemia del SIDA, una enfermedad que parecía afectar solo a la población homosexual de finales del siglo XX.

Fue el artista Keith Haring con sus icónicas figuras de trazos simples y frases contundentes, quién pudo representar lo que esta enfermedad trajo consigo ignorancia = miedo y silencio = muerte.

Pero la imagen que humanizó el problema del virus del SIDA fue la fotografía que le tomó Therese Frare al activista David Kirby en en su lecho de muerte en 1990, centrando la atención de los medios e incluso de la publicidad en una enfermedad que hasta entonces avanzaba de forma silenciosa causando discriminación.

El Arte no ha sido ajeno al dolor y la devastación que dejan a su paso las enfermedades, por eso no es arriesgado pensar que estamos en la antesala de nuevas expresiones que nos muestren cómo está sucediendo la pandemia a la que nos enfrentamos.

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