Rembrandt y la diosa de la caza

Palas Atenea por Rembrandt

Hace algunos días el Museo Nacional de Arte en el Centro Histórico, presentó la exhibición La diosa de la caza de Rembrandt,  una muestra conformada por dibujos, estampas y dos lienzos.

Palas Atenea pintada por el maestro neerlandés es la obra clave de la muestra, la pincelada, el color y el manejo de a luz la convierten en un deleite para los sentidos.  

El rostro de una mujer en postura de tres cuartos es enmarcado por un yelmo, el cual destaca por el brillo, el cual nos invita a tocarlo, podemos sentir los bordes y el frio del metal, la suntuosidad del casco es acompañada por un pendiente, la joya que cuelga a la altura del cuello brilla como si fueran perlas.

El contraste entre los pliegues de la piel, el detalle del encaje que se asoma y la armadura se manifiestan a través de pequeños destellos, juego de luz, sombra y color, característicos de la obra de Rembrandt.

El rostro de la mujer resalta por los ojos y las definidas cejas de color marrón, una línea casi recta hasta la punta de la nariz que casi pega con el arco de los labios, dejando ver una mueca.

Si observamos con atención notaremos los pliegues de la piel, la variación de tonos y los pequeños brillos que vuelven el rostro de Hendrickje Sttofels centro de atención.

La mujer es representada como Palas Atenea, la diosa griega de la sabiduría, quien se caracteriza también por inferir el campo del arte y la ciencia, siendo protectora y guía de las labores que la humanidad realiza a través de la razón, el equilibrio y la justicia.

Hace algunos días el MUNAL presentó la exhibición La diosa de la caza de Rembrandt, una muestra imperdible.
La diosa de la caza, por Rembrandt

La historia de la representación de Palas Atenea se remonta a la antigüedad clásica, cuando el Fidias realizó  una escultura de la diosa  en  cerda del 440  a.c, una mujer de cuerpo completo portando una armadura y casco de guerrera, a dichos atributos se suman: la lanza, el escudo y algunas ocasiones una lechuza. Palas Atenea es un mujer  sabia, fuerte  y elocuente,  quien a través de los relatos mitológicos  es conocida por ser guía y protectora ante la adversidad.

Dentro de la historia del arte occidental, la representación de Palas Atenea  ha sido un tema recurrente, desde la pintura del renacimiento hasta la plástica del siglo XX.   

A continuación de compartimos algunas de nuestras favoritas

Palas Atenea de Gustav Klimt, 1898
Palas y Centauro de Sandro Boticelli, 1482-1483

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